Mantenimiento de nuestra silla de ruedas eléctrica

Sillas de ruedas electricas On: martes, enero 20, 2015 Comment: 0 Hit: 954
Mantenimiento de nuestra silla de ruedas eléctrica

Si queremodos que nuestra silla de rueda electrica alarge su vida adoptar buenas prácticas y un mínimo mantenimiento. He aquí unos sencillos consejos para conseguirlo:

Son muchas las personas que, a causa de una enfermedad, tras un accidente o debido a una lesión, necesitan usar una silla de ruedas para mantener su autonomía e independencia. Para ellos son sus “pies”, la herramienta que les permite seguir gozando de libertad de movimiento y el medio que les facilita mantenerse activos, disfrutar de las relaciones sociales y desarrollar sus quehaceres diarios. 

Hoy día, las sillas de ruedas eléctricas facilitan aún más la autonomía de aquellas personas que tienen limitada su capacidad de desplazamiento. No obstante, en la elección entre una silla eléctrica o una convencional o en el uso de un modelo u otro es determinante la opinión de los profesionales ortopédicos. Ellos son quienes mejor puedan asesorarle en función de sus características, afectación, tipo de uso o, incluso, la orografía o entorno en la que utilizará la silla. 

Así las cosas, una vez adquirida, adoptar buenas prácticas y un mínimo mantenimiento, alargará la vida de su silla de ruedas. He aquí unos sencillos consejos para conseguirlo:

  • Lleve a revisar su silla, al menos, una vez al año. El técnico de mantenimiento será quien mejor detecte cualquier posible fallo o deficiencia. 
  • Mantenga en estado óptimo la batería. Para ello, siempre que le sea posible agote al máximo la carga.
  • Nunca desconecte la batería de la red eléctrica mientras se carga. Aproveche la noche para hacerlo, así se asegurará de no tener problemas durante su uso.
  • Aunque la batería está en un cajón herméticamente cerrado, cuide que no se vierta agua sobre ella. Cuidado también con la exposición al sol o a las altas temperaturas ya que éstas influyen en su duración. 
  • Adapte siempre su conducción a las condiciones del terreno.  A mayor velocidad, más consumo y, por tanto, menos duración.
  • Observe y revise las ruedas. Los pinchazos son, junto con la batería, las reparaciones más frecuentes. Actualmente existen dos modelos de ruedas: neumáticas y macizas. Estas últimas ofrecen la ventaja de que no se pinchan, aunque, por ejemplo, a la hora de afrontar un obstáculo o un escalón son menos adaptables. En cualquiera de los casos, en su ortopedia podrá encontrar un producto específico para prevenir los pinchazos. 
  • Mida, de forma periódica, la presión de las ruedas. Le dará una mayor estabilidad y reducirá la probabilidad de caídas. 
  • Asegúrese del buen estado del mando joystick. Cuide que el fuelle de la goma del joystick no esté pasado o que el teclado esté deteriorado. Llegado el caso, el agua o la suciedad podrían introducirse y provocar una grave avería. 
  • Mantenga limpio y en buen estado la lona del asiento y del respaldo. Para ello, basta con lavarla con agua y un producto de limpieza suave. Limpie también salpicaduras, barro…
  • Nunca utilice agua a presión.

En el uso de nuestra silla de ruedas será, además, igual de importante, adoptar medidas que garanticen tanto nuestra seguridad como la de quienes transitan a nuestro alrededor. Por eso, modere siempre la velocidad y siga las normas de circulación. Extreme la precaución al cruzar una calle o carretera y hágalo, siempre que las haya, por las zonas habilitadas. Con lluvia o en zonas con gran pendiente aminore la marcha para evitar, por ejemplo, un vuelco hacia delante. Del mismo modo, al afrontar un escalón, hágalo siempre de frente y con las dos ruedas al mismo tiempo. Por último, utilice de forma habitual el cinturón de seguridad que posee la silla y el anclaje de seguridad si va a viajar en un vehículo adaptado. 

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